Nasrallah, ¡largala!

Creo que el líder de Hezbollah debe haber fumado algo. O por ahí, la realidad de los acontecimientos le da a entender que sus objetivos en esta guerra (“la destrucción del enemigo sionista”) no van a poder cumplirse ni de lejos.

Lo cierto es que hoy declaró lo siguiente:

If everyone sees that deploying the (lebanon) army will help find a way out politically that would result in the halting of aggression … This for us is a national and honorable way out.”

Eso implica que acepta que el ejército del Líbano ocupe el lugar invadido por Israel, a cambio de un cese de agresiones. Lugar que antes de lanzar sus cohetes a Israel el 12 de julio, estaba ocupado ¡por sus propias fuerzas!

A ver si entendí:

11 de julio: el sur del líbano es territorio exclusivo de Hezbollah.

12 de julio: Lanzan cohetes sobre Israel y secuestran dos soldados israelíes.

8 de agosto: Israel ocupa 7 kilómetros sobre el sur del Líbano para alejar a Hezbolla de las grandes ciudades del norte israelí.

9 de agosto (mediodía): el gabinete israelí aprueba la invasión del sur del Líbano hasta el río Litani (unos 20 km más, aprox).

9 de agosto (noche): Nasrallah acepta que el sur del líbano sea ocupado por el ejército libanés en lugar del israelí.

Conclusión: si vemos el 11 de julio comparado con el hipotético  “10 de agosto“, Hezbolláh no solamente va a tener que devolver los soldados israelíes a cambio de nada, sino que perdió el control del sur del Líbano y sumió a sus propios compatriotas libaneses en la miseria, la destrucción y la muerte provocando una guerra sin motivos y -por lo visto- sin resultados.

¿Alguien estará tomando nota de todo esto además de mí?

Assad, Abu Mazen, Hannye, (y como se escriba el presidente iraní): Teléfono.

Mundo entero: gracias por la paciencia.

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