Alemán que no es Pan

Esta semana la Canciller alemana (que vendría a ser la number one del país teutón, lo aclaro por si alguien cree que es una ministro cualunque) visitó Israel, sus lugares más sagrados y sensibles, y también dio un discursillo en el Congreso (Kneset).

Eso produjo cierto revuelo ya que 6 diputados boicotearon -por decirlo de una manera- su discurso pronunciado extrañamente en alemán y se fueron del recinto. Digo extrañamente ya que es común el uso del inglés cuando no hay un idioma en común entre ambos países. Pero supongamos que la señora no domina el idioma. O también algún idealista puede suponer que fue a propósito para demostrar que acá no se le hace asco a nadie. Ni aún si habla la lengua de Hitler.

Entonces ya te empezás a fastidiar. Igual que cuando los diputados se fueron. Y a mí también -a grandes rasgos- me parece una “protesta” ridícula. Pero quiero que te detengas a pensar una cosa.

Todo es una cuestión de perspectivas. Vos ves algunas cosas desde allá. Otros las ven desde acá. Otros leen libros de historia. Otros no saben nada. Y otros estuvieron allí mismo viendo lo que pasó. Entonces cada cosa pega distinto según el ángulo desde el cual se observa. Es como el recital de Yes en Velez en 1985, tres años después de la guerra: mi hermana chocha, fue a verlo; pero hubo gente que manifestó en contra y se quejó llorando porque tuvo hijos o amigos que fueron muertos en la guerra de Malvinas. Y reconozco que para mí era una pavada que no pasasen música en inglés por la radio. Y también pensé que “escuchar el idioma alemán en el congreso de Israel” no podía ser ofensivo ya que era el mismo idioma que hablaban los millones de judíos que vivían en Alemania antes de ser asesinados pro el régimen nazi. Es como que a mí me de asco el castellano porque es el idioma que hablaban los hinchas de San Lorenzo que me pegaron en la tribuna. Suena a una boludez.

Pero ponete en la piel del que estuvo ahí. Ponete en la piel de los hijos de los sobrevivientes que escucharon y escuchan todavía una y otra vez las historias de las atrocidades que ocurrieron hace poco más de 60 años. Y creo que te podrás imaginar que esa gente no tiene muy buenos recuerdos de todo lo que se relaciona con alemania, su idioma o sus ciudades. Es así como mucha gente que llegó al país se cambió el nombre y en vez de seguir con “Nudelman” de puso “Sharon” o en vez de “Gusterman” se puso “Yaron”.

Vamos, yo sé que podés. Yo sé que si le tenés bronca a los ingleses en los mundiales y no podés explicar muy bien por qué (¡si los dejamos afuera nosotros a ellos dos veces!) vas a poder imaginarte que con un temita así de por medio, quizás haya en el parlamento israelí 6 de 120 diputados que tengan a alguien cercano, o que ellos mismos o que simplemente hagan carne de ese sentimiento horriblemente inigualable que padecen todavía los sobrevivientes del Holocausto.

Entonces, si bien no pensamos que la protesta vaya a aportar algo, y si bien no pensamos que los demás diputados se deberían haber plegado, y si bien pensamos que es un lindo gesto(?) que se haya hablado en alemán en el parlamento israelí, tengamos un poco de compasión y entendimiento para con ellos que pueden sentir ese acto como sal en sus heridas.

Así pues podemos hacer con ellos la vista gorda. Y dar otro pasito adelante. De a poco. Todos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s