Todos Directores

En Israel nadie se quiere ensuciar las manos. Para eso siempre hay “otros”. La inmigración constante, de muchos países menos desarrollados (o más en crisis) hace que siempre haya gente menos preparada (o más desesperada) que quiera hacer los trabajos de limpieza de calles, etc… Antes eran los árabes, pero lentamente esos puestos los fueron ocupando judíos de Etiopía, Rusos, etc..

Si el ecosistema se hubiese equilibrado ahí, no habría problema. El asunto es que ahora, ayudados por la maquinaria propagandística que les come la cabeza a los jóvenes, todos quieren estudiar Administración, Management o como llamen a los títulos universitarios orientados a gente que dirige empresas. Es decir: “responsabilidad y liderazgo”, pero de trabajar, ni hablar.

No quiero decir que un director no labure. Yo mismo dirijo hoy. Pero lamentablemente es cierto: YO no soy el que hace los diseños. Yo no soy el que HACE, sino el que se encarga de que otros hagan las cosas, y que las hagan bien. Eso es lo importante: la experiencia que tengo encima me permite ver más que los jóvenes que todavía no se chocaron con todas las paredes, y abrirles los ojos durante el diseño, para que ni ellos ni la empresa se choque con paredes evitables.

Pero si sos un pibe de 23 años que recién sale de la universidad, por más don de mando que tengas, y por más que hayas sido capitán del equipo de judo(?), te vas a estrellar, y vas a hacer estrellar a todo el equipo.

Esto trae como fenómeno una generación de malos directores empresariales, que son cero-técnicos, y que pueden hacer fracasar las mejores ideas y llevarlas a disolverse antes de florecer.

Si todos quieren dirigir, luego… ¿quién va a diseñar? ¿Qué ingenieros van a quedar en el país? La gente está abandonando las carreras de Química, Ingeniería, Biología.
¿No se dan cuenta de que ese atajo es malo para todos?
Antes la gente quería estudiar carreras de tecnología porque este país ofrecía salidas laborales más que atractivas para mucha gente. Pero la viveza criolla-israelí les mostró a los pibes que solo uno de cada 10 ocupa con el tiempo el puesto de director. La pirámide tiene una punta, o dos, pero no 10. Entonces pensaron: si estudio una carrera que me capacita como director, tengo ventajas y todas las de ganar!
Claro, eso es cierto si lo aderezás ni más ni menos con 10 años de experiencia, que combinados te convierten en un grosso con credenciales.
Pero no, para qué. Mejor se clavan un título atrás de otro, hacen el master en dirección de empresas mientras laburan dos años en un puesto fácil de “estudiante”, y con esa poca experiencia (que se ve a la hora de manejarse, que es solo “actuar como se ve en las películas” o “hablar con mucha seguridad sin tener idea de nada”) salen a dirigir empresas y a deteriorar la industria israelí.

Es triste porque cuando eramos chicos nos contaban que en Israel no dejaban estudiar a TODOS cualquier carrera. Que si en el país hacían falta pocos médicos, subían el nivel del curso de ingreso más arriba para que solo “dos o tres” (o los que hicieran falta) pasasen.
De esa manera aseguran que no haya desempleo en esa rama de la industria, y a la vez se quedan con los mejores en cada rama.

Deberían aplicar eso más firmemente. Basta de darle navajas al mono. En muy pocos años Israel supo construir una industria de las más potentes del mundo. No dejen que se escabulla de las manos.

 

PD: este blog cumplió 7 años!

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