Holocausto Vs Perdón

Alemania. Holocausto. Israel. Perdonar. De eso voy a hablar.

Si mirás el mapa, Los Romanos (Italia), Grecia, Los Otomanos (Turquía), Babilonios (Irak), Egipto… y andá a saber cuantos más, se la agarraron con el pueblo judío a lo largo de la historia. En algún momento algo tenía que cambiar para que se la dejen de agarrar con el gordito de anteojos para abusar de él.
Allá por la década del 40 a Alemania se le ocurrió (por segunda vez) la fantástica idea de conquistar el mundo caiga quien caiga. Imaginate hoy en día una cosa así: un país empieza a bombardear a todos sus países vecinos hasta que se rinden y son anexados. Increíble, ¿no? Alemania lo hizo.
Y así, mientras todos se encargaban de librar una guerra, y sin que tenga nada que ver con los MOTIVOS que llevaron a Alemania Nazi a querer conquistar el mundo, sin que hayan sido el detonante de la guerra y sin que hayan sido tampoco el botín ni parte de la misma, Alemania dice “che, ¿y si matamos a todos estos narigones?”. Y empezó el plan llevado a cabo con precisión, orden y efectividad Alemana, que terminó con la exterminación sistemática (y no como consecuencia de combates de la guerra) de 6 millones de judíos.
Algo cambió a partir de eso, el remordimiento del mundo entero le torció el brazo a la mayoría para que le otorguen una tierra que históricamente les había sido arrebatada, para que se junten, armen un país y los dejen en paz.
Y esta vez tuvieron la suerte de tener un amigo musculoso que, razones económicas mediante, cuando no, se decidió a apoyarlo económica y militarmente. Primero fue Rusia y al rato cambió por Estados Unidos. Entonces al gordito de anteojos no le pudieron pegar mucho más. Lo intentaron, sí, pero esta vez lo encontraron mejor preparado, y mientras eso ocurría, el gordito hizo abdominales a más no poder, se compró un par de juguetes letales y ya nadie más le pudo tocar el culo. Y sí, algunos lo siguen intentando, pero ese recuerdo aún fresco de los 6 millones de judíos, hacen que la marca a fuego dirija la actitud de respuesta israeli y devuelva las trompadas a quien se le anime. Creo que no se puede esperar menos de quien las tuvo que sufrir más que nadie y durante no solo décadas ni siglos sino milenios.
De Alemania hablé hace poco cuando me tocó visitarla. Y espero que la suerte no me lleve nunca más a ese país de mierda. Disculpen que lo diga de esta manera. Porque si hablamos de perdonar, uno perdona cuando del otro lado ve un entendimiento de la falta, un arrepentimiento sincero que conduce a un comportamiento diferente. Pero cuando ves que Alemania hace todo lo que hace para APARENTAR un arrepentimiento, y cuando leés que nunca se encargó de castigar a los miles de jerarcas nazis que perpetraron el exterminio y que los juicios que armó fueron un chiste, y que los monumentos que puso para recordar el holocausto no tienen un puto cartel que diga lo que son, y que los museos niegan con omisión deliberada la existencia de campos de exteminio, entonces te das cuenta de que el arrepentimiento no está. Que ese país lleno de gente capaz de creerse dueño del mundo, en el fondo, sigue pensando lo mismo. Lo único que hace es pagar ciertas sumas de dinero y hacer negocios con Israel que, en definitiva, nadie es tonto y le dejan un beneficio.
¿Perdonar? No. Nunca. ¿Olvidarse? Menos que menos. ¿Aprender? Siempre.
El día del Holocausto es el día en el que se recuerda a las víctimas y el día en el que uno refresca la rabia para no perdonar jamás. La grandeza no está en perdonar sino en no vengarse. En demostrar que sos mejor.
Y si alguien quiere protestar contra el gordito que se puso en forma, se hizo amigo de un par de musculosos, se compró un par de chiches y devuelve las cachetadas con trompadas en la jeta, entonces que formen un partido, que ganen las elecciones y después hablamos.
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