La Ley de Nacionalidad

Hay mucho ruido en Israel por este tema. Bah… no tanto. Un poco. Es que se sancionó una ley que la llaman la ley de la nacionalidad (jok haleom). Pero empecemos por otro lado. Dejenmé que los lleve de la mano por mi forma de pensar.

Si creés que sabés bien la historia de Israel desde 1948 a esta parte, salteá hasta allá abajo

Todos los que leen este blog tienen que hacer este ejercicio: asumir que Israel no es un país como Argentina, Uruguay o Suecia. No porque nos creamos especiales (porque ya sabemos que lo somos :P) sino porque desde la base misma de su origen, es un país diferente. Ustedes no pueden suponer que la relación entre Almagro y Caballito en Buenos Aires es como la que hay entre Kfar Saba y Tira, por más que ambas sean vecinas en ambos casos. Esto creo haberlo dicho alguna vez, pero lo repito porque viene al caso del tema de hoy: si vos sos de Huracán, podés comprar una casa en San Juan y Boedo, pleno barrio de hinchas de San Lorenzo, y vivir ahí. Acá no. Eso no ocurre. Vos vivís en Kfar Saba y no tenés un vecino árabe. Aunque todos los empleados de casi todos los supermercados sean árabes, no viven en tu ciudad. ¿Loco, no? Claro que sí. Y por más que una casa de 3 pisos en Tira salga regalada, no vas a conocer ningún compañero de trabajo judío que se vaya a vivir ahí. Existe una separación FISICA, y ni hablar de las costumbres.

Esos parámetros no los ven en argentina porque la costumbres de los católicos, judíos o musulmanes, no son muy diferentes: todos se comen un asdadito el domingo. Pero Israel funciona diferente. Los árabes no hacen el ejército, por ejemplo. Es decir: la ley no es pareja para todos. No hay un TODOS.

Habiendo dicho esto, es más fácil ahora explicar que por definición, Israel nació como una suerte de compensación o solución al “problema judío” luego de la segunda guerra mundial. Que no te cuenten ningún cuento. Sin el Holocausto, es probable que no hubiese surgido el Estado de Israel. Es mi humilde opinión. Pero bueno, ocurrió. Y ante un problema que en Europa era RELIGIOSO (lease: mataban a todos los judíos, papá! no es joda!), el mundo abrió los ojos y dijo “che, a estos los vienen matando desde los tiempos de los Egipcios, pero son duros de matar y ahora encima con esto de los nazis, quedamos todos para el culo. Hagamos algo”. Y en medio del estupor todavía vigente por la segunda guerra mundial y sus horrores, se estableció el Estado de Israel bajo ese principio: un país en el que todos los judíos del mundo puedan vivir sin que los estén matando todo el tiempo. Lindo, no? Bueno, el caso es que casi casi fracasa porque los árabes se sumaron a esta costumbre de querer matar judíos y casi lo logran Pero no. Acá estamos.

Y si bien Israel fue establecido (ya lo dije y lo repito) como un país para los judíos, los que lo fundaron no echaron a todo el que no lo era. Quien te dice que hubiese sido más fácil que sí, no? con la ayuda de la mismísima ONU, que fue la que estableció ese parámetro inicial para este lindo país: podrían haber dicho “muchachos, a ver si se corren un poco de este pedacito de tierra desértica y sin agua ni nada de petróleo y se lo dejan a estos moishes rompepelotas!” Pero no. Otra oportunidad que la historia perdió para evitar miles de muertos. El mundo en ese momento era un kilombo y no habría sido difícil implementar algo así. Es cierto que había árabes viviendo en parte de los territorios ofrecidos a Israel como base para su país, pero seamos sinceros: no era gran cosa lo construido hasta ese momento eh! Unos edificios de mala muerte de dos pisos y algunas carpas y 4 mezquitas improvisadas. Nada que un par de millones de dólares no puedan reconstruir en el enorme territorio árabe de alrededor del flamante Estado. Pero bueno, así fue y aquí llegamos. Un país para judíos con un 20% de árabes adentro. Qué divertido!

Así es que hoy en día en el congreso de Israel hay diputados que representan a la población árabe y que, a pesar de haber pasado 70 años, ni los judíos lograron integrarlos ni ellos se quisieron integrar. Y claman por el derecho a exterminarnos recuperar lo que ellos, contrariarmente a lo que la ONU dijo en 1947 y 1948, consideran que debería ser la tierra de los árabes y no de los judíos. Y así y todo, vistiendo sus elegantes corbatas, tienen derecho a ser diputados y a presentarse para ser primeros ministros y todo. Lujito que yo no me pude dar en Argentina, cuya constitución decía que el presidente tenía que ser Católico.

La persecuta hace pensar que como los judíos tienen mentalidad más ocidental y tienen “solamente” 2 o3 hijos (exceptuando los religiosos, que son minoría) y los árabes de a media docena, en algún momento ese 20% va a ser mayoría, elegirán un PM árabe, serán mayoría en el congreso y eliminarán del calendario al Día del Perdón y prohibirán comer matzá en Pesaj. “Ay josi, no seas pesimista! Si vos nunca prohibiste la práctica del islamismo ni el Ramadám, ¿por qué los árabes habrían de hacer algo así?” Porque sobran pruebas. No te confundas: acá no somos todos “argentinos” (lease: israelíes). Acá por más que vivimos en el mismo país, cada uno tiene intereses NACIONALES diferentes.

(saltá acá!)

Entonces vino el gobierno de Israel y todo eso que la ONU estableció en 1948, toda esa perorata del estado para los judíos, lo convirtió en ley. No en constitución, mirá lo que te digo, a diferencia de lo que era en Argentina. En ley. Diferente. Más light. Y le llevó 70 años! Hasta ahora sabíamos que era un país para los judíos pero nos hacímos un poco los boludos. Bueno, ahora es ley.

¿Por qué tanto ruido? Porque están los Drusos, que son los “árabes buenos”. Esos que son fieles al país en el que viven, no importa si es árabe o judío. Y así se dan situaciones como Drusos que pelean de ambos bandos en múltiples conflictos alrededor del mundo. Pero… es como decir “hinchas de Barcelona”, ¿no? Puede ser que haya un hincha de Barcelona en Kosovo y uno en Serbia y se estén tirando tiros entre ellos. Sí. Bueno, con la diferencia que los Drusos no son “judíos” y al decir que este es un país de judíos, los dejás afuera. Pero pará… ¡también dejás afuera a los 20% de árabes!, ¿por qué ellos no se quejan?…. Bueno, creo que si llegaste hasta acá, sabrás ya que no se quejan porque ellos están acá de rebote, y nunca se sintieron de verdad parte de este país. Te guste o no. Si bien ningún árabe va a irse a vivir a Gaza porque tontos no son, si el día de mañana Hamás conquista Israel y nos mata a todos, ese 20% de árabes cambia su documento y se hace palestino en menos de lo que canta un gallo.

Ves? Es un país complicado, con problemas y parámetros diferentes a Suecia y Uruguay. Y los drusos, que son muy inteligentes, lo saben. Y si bien hacen ruido, creo que entienden que esa ley no viene a discriminarlos. Es cierto que no suena bien para alguien que no es judío y que sirve en el ejército como cualquier hijo de vecino que vengan y le digan “este es un país para gente de otra religión que la tuya”. Pero bueno… así como yo me banqué durante un siglo que no pueda ser presidente y no me iba de Argentina porque me gustaba el asado y porque cada tanto ganábamos un mundial, ellos se quedarán porque saben que Israel es un país de avanzada. Y si no les parece adecuado que Israel convierta en ley el cimiento sobre el cual el mundo entero dio luz verde para que se establezca, entonces tendrán el derecho de ofenderse e irse. Igualito que como lo hice yo, que me vine a vivir a un país en el que soy mayoría y nadie me dice judío de mierda.

drusos

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