Una Idea que Quizas sea una Boludez

De antemano no sé si es una buena idea. Esta vez me agarraron un poco inseguro.

Ayer un terrorista palestino acuchilló a dos mujeres israelíes. Una murió esta mañana. Y por supuesto el país entero ya conoce su cara y leyó los detalles en la primera plana de los diarios de papel u online y hasta en las aplicaciones en el teléfono. Quieras o no. Ya todos hablan de la intifada de los cuchillos. Y llegamos al grotesco de dos pibes de 15 años intentando acuchillar a quien se les cruce, y un tipo defendiéndose de ellos con un changuito del supermercado.

Se me ocurrió una idea para intentar frenar esta ola de violencia que raya la pelotudez.

Hoy en día todo es publicidad, difusión. El mundo entero se mueve en función de cuantas reproducciones tiene en Youtube o cuantos likes tiene en Facebook o cuantos clicks hicieron en tal o cual nota. Google, Facebook, y cientos de empresas más, basan sus millonarios negocios en la exposición de datos/información. Los diarios cambiaron y ya no titulan “Fulano dijo tal cosa” sino “Sorprendente confesión de Fulano” para obligarte a entrar y descubrir la pelotudez atómica que dijo. Pero el objetivo está logrado: hiciste click y más publicidades del costado, se posaron sobre tus retinas. Así funciona. Al diario no le importa si es importante. Lo importante es tu click.

Volvamos a los cuchillos. Hoy murió esa pobre mujer asesinada. Pero sin temor a equivocarme puedo adivinar que murieron más personas por otras causas (accidentes de tránsito, mala praxis médica, ajusticiamientos del bajomundo). No es novedad. Pero el terror vende y hace ruido. Acá y en el mundo. En ningún diario de habla hispana sale que alguien murió en un choque en Tel Aviv, pero sí sale si fue acuchillado. Sin embargo, si el gobierno decide que por razones de seguridad no se pueden publicar determinadas cosas, los medios no las publican. Puede ser en un caso policial, que no quieren dar el nombre de la víctima hasta que no se notifique a la familia, o en casos de guerra para que el enemigo no sepa que Israel tiene tal arma o sistema de defensa deteminado y más y más ejemplos. Los diarios, a pesar de lo que puedas pensar, no publican lo que se les canta. Y ahí viene mi propuesta. Acallar el ruido mediático.

Hoy en día con las putas redes sociales, ya lo vimos hasta en países sumamente represivos como Egipto, todo sale a la luz. Es decir: no estoy proponiendo esconder la basura debajo de la alfombra sino solicitar encarecidamente(?) a los medios masivos de comunicación del país, no difundir esas noticias. Porque sabemos que estos pibes con cuchillos no están saliendo de un campamento de entrenamiento organizado sino que es espontáneo. Y cuanto más ruido hacen, más se están envalentonando a hacer nuevos atentados. Un palestino cualquiera mira la tele y disfruta viendo como un vecino sale a acuchillar al “enemigo sionista” y dice “esa! vamos todos! el que no sale a acuchillar es un cagón!”. La idea se la da la misma prensa. El estímulo. La globalización.

Entonces: silencio de radio. La noticia va a llegar, sí, pero no por medios masivos, y siempre va a haber un manto de duda acerca de todo. Las fuerzas de seguridad van a hacer lo que tengan que hacer y se encargarán de comunicar al público las medidas de seguridad que hay que tomar, si es que las hay (dicho sea de paso, hasta ahora no hubo ninguna oficial). Y ver qué pasa. En mi modesta (de veras es modesta, aunque firme) opinión, el fenómeno se va a acallar. Ejemplos, sobran acá y en todo el mundo. Perder no perdemos nada con probar.

Israeli soldiers stand near a knife at the scene of a stabbing attack near the West Bank Jewish settlement of Alon Shvut November 10, 2014.  REUTERS/Ronen Zvulun

Animales de Costumbre

Nos acostumbramos a todo. Como los perros. Como los monos.

Acá en Israel la realidad se ve modificada con velocidad. No hay tiempo para lentas adaptaciones. Tiraban cohetes, empezaron las sirenas, un poquito de miedo, y a los 3 días “ufff… otra vez tengo que frenar el capítulo de Lost por la sirena y meterme en el refugio?”

Desde hace un mes, día más, chuchillo menos, Israel se encuentra frente a un nuevo aluvión de mini-atentados hormiga de palestinos locos enfundados en cuchillos o al volante de autos, que se abalanzan contra cualquier civil y lo tratan de matar. ¿Terrible no? Imaginate ir caminando por Larrea y Cangallo y que te salte un moncho con un tramontina. Acá en Israel, en el mejor de los casos, a esos terroristas los matan en el acto para evitar que sigan su carrera loca revoleando el cuchillo. Y digo tienen suerte porque ni me quiero imaginar el destino de aquellos a los que la policía logra neutralizar antes de que alguna fuerza de seguridad le dispare.

Al principio, nos paralizamos. Los cuchillos no saltaban solamente en los Territorios en Disputa sino en Raanana, en Petaj Tikva, a la vuelta de tu casa, en la esquina de la mía. Yo no podía trabajar tranquilo ante el shock novedoso. Tenía el dedo mocho de apretar F5 para ver si pasaba algo nuevo y ver si tenía que ir a desenfundar la victorinox y enseñarle a mis hijos como defenderse.

Pero… como todo. Ahora ya nos acostumbramos. Porque si nos tiraron un templo los babilonios y nos sorprendimos, luego cuando vinieron los romanos y nos tiraron el segundo dijimos “bueh, otra vez…” Y así siempre. Nos acostumbramos a todo. Y hoy, que siendo las 3 de la tarde ya hubo 3 atentados, con cuchillo con auto, atropellando, sacando un cuchillo una mujer con pinta de madraza que cocina rico, entrás a Ynet a ver las noticias y te encontrás que se habla del beso de no se que mujeres de Hollywood, de la vacuna contra la gripe, de un radar que detecta cohetes, de un smartphone nuevo y del avion ruso que se cayó. Y chiquito al costado en la ventanita de los flashes, te cuentan al pasar que hay un nuevo atentado en Alfey Menashé. Cosa menor. Un cuchillo y un herido grave. Nada que no hayamos visto.

Uno va perdiendo la sensibilidad. Y después pretenden que uno llore con las telenovelas. Acá hacen falta muchas cebollas para sacarnos una lágrima. Lamentablemente.

israel se acostumbra a todos

Se Pudrió Todo

Tuve que venir a escribir algo optimista en el post anterior, y la cagué. Se pudrió todo. Una vez más los palestinos que viven en los territorios se lanzan en misiones suicidas, esta vez en trabajo de hormiga, uno a uno, con un cuchillo, a lastimar a quien mierda se les ocurra en el momento, en todas las ciudades que te puedas imaginar: Jerusalem, Petaj Tikva, Raanana. Pibes de 13 a 22 años que sienten que no tienen nada que perder, que seguramente jamás participaron en una manifestación en sus territorios para demandar PAZ, salen en un viaje de locura en cualquier colectivo para ir a matar, sin importarles que después los maten, que es lo que en general pasa.

Quiero creer que aquellos a que no los matan son correctamente interrogados para saber si hay algún tipo de grupo organizado preparando estos atentados. Quiero creer que hay fuerzas de seguridad israelíes perpetrando misiones intimidatorias que logren sacarle las ganas a los jovenes palestinos de mandarse a matar Y morir.

Lamentablemente esta situación, en la que árabes que viven en los territorios ocupados se filtran de alguna manera a territorio israelí va a implicar que en cada lugar de acceso a Israel se formen largas colas y que los tipos que tienen permiso para ir a trabajar honestamente a territorio israelí vayan a ser humillados con búsquedas exhaustivas corporales y se van a quejar, y van a filmar películas moralistas criticando al estado de israel por someterlos a “semejante humillación y maltrato”. Y bueno. Con 18 años en el país ya soy mayor de edad como para decir que nishbarli a záin y que me chupa un huevo lo que diga el mundo. Todas esas medidas nunca vienen de la nada. Las provocan ellos mismos y se lo tienen bien ganado.

Personalmente no me hace sentir mejor que destruyan la casa del terrorista pero por lo que pude entender de gente que sabe más que yo, es una forma bastante fuerte de deshonrar a la familia del terrorista. Si eso hace que una madre palestina eduque mejor a su hijo para que “ni se le ocurra” salir a hacer algo así y arruinar la vida de su propia familia, la verdad no lo sé.

Tampoco ya me sorprende ver como la foto de las fuerzas de seguridad rodeando a una terrorista que acaba de perpetrar un atentado sale publicada en los medios árabes del mundo como una ejecución de un menor a manos de Israel, sacándolo de contexto.

Sigo diciendo que así como el catolicismo tuvo épocas de barbarie y quemaron gente conversa en las hogueras de la inquisición y finalmente “se calmaron”, cre que el Islam, la más nueva de las religiones dominantes de este mundo, todavía está en su adolescencia, y lamentablemente el mundo tendrá que soportar unos 100 años más hasta que se calmen y nazca una generación que decida vivir en paz como los demás. Profesando y desjando profesar a los demás.

Mientras tanto, solo nos queda putear porque nos tocó vivir en esta época y agradecer que no nos tocaron otras del pasado que, quien te dice, fueron todavía peores.

herido-grave-ataque-cuchillo-Israel_CLAIMA20151013_0012_28

No me Llames Guerra

Cuando empezó este conflicto en Gaza, en los medios lo llamaban “operación en Gaza”. Después apareció el nombre “Tzuk Eitan”. Y cuando se puso medio heavy, en algunos medios ya ponían “Guerra en Gaza”

Claro, la guerra de los seis días, justamente duró 6 días y fue guerra con todas las letras. ¿Cómo vas a llamar “operativo”, “ofensiva” o algo menos que guerra a un conflicto con miles de heridos y muertos que dura más de 3 semanas? ¡Tenés que llamarlo Guerra! Y debería quedar en la historia en la linea de Independencia, Sinai, 6 Días, Yom Kipur, Líbano, Líbano2 y Gaza. Sí señor. Pero no.

Si te preguntan qué es la guerra, decís que hay dos tipos: el primero muestra dos bandos se dan con lo mejor que tienen con el objetivo de conquistar un territorio. Así fue la Segunda Guerra Mundial, así fue la guerra de Malvinas. El segundo tipo de guerra es más bien de odio en la que que dos bandos hacen lo imposible para eliminar al enemigo. Matarlos a todos si se puede. Pero lo que tienen en común los dos tipos de guerras es que los bandos ponen lo mejor que tienen. ¿Para qué dar ventajas?

Vayamos una vez más al fútbol como analogía: si Argentina juega un partido con Alemania (¿sabían que en septiembre vuelven a enfrentarse?) y pone a Di María y a Messi en el banco… ¿cómo se llama ese partido? ¡Amistoso! Y en Gaza es lo mismo.

Te imaginás a dónde voy con esto, ¿no? Israel no busca conquistar la Franja de Gaza. Tampoco busca exterminar a los palestinos (ojalá hubiese bajado un par de cabecillas del Hamás, si no fuesen tan cagones de estar en los bunkers) y tampoco pone lo mejor que tiene. Porque me imagino que no hay un solo tipo en este mundo que cree que Israel usó todo su poderío militar. Si Israel llega a poner a Messi y Di María en la cancha, hoy tenés que juntar Gaza con cucharita, eso es obvio.

Israel salió a defenderse. A defender a sus habitantes, como todo ejército que se precie. Para eso está. Sabe que pelea en desigualdad de condiciones, como pelear con un nene chiquito: le pelea con una mano atada. No puede darle con todo porque pertenece a la mitad civilizada del mundo. Porque el mundo mira y condena a los que pelean en desigualdad de condiciones, aunque se defiendan, aunque tengan razón (“¿cómo le vas a pegar a un nene, animal!”). Aun así, mientras se defiende de lanza misiles asesinos, lo acusan de genocida.

Esto no fue una guerra señores. Esto fue un amistoso en el que se subió de tono. Como esos amistosos barriales en el que uno de cada equipo se trenzan en una pelota peleada y se agarran a piñas porque en realidad lo que pasa es que uno le robó la novia al otro. Pero no pasa de ahí.

Siempre dije que el día que haya una Guerra de verdad, este conflicto se acaba. Por un lado uno quiere que el conflicto se acabe, pero cuando pensás en lo que pasaría en una guerra de verdad, te da escalofrío. Mientras tanto, llamemos a las cosas por su nombre. Esto fue un amistoso entre Gaza y Tzahal. El resultado: perdieron los dos.

 

Clarin, una mancha más y van…

Tiroteo: dos personas o bandos se cagan a tiros.
Clarín dice que en Francia hubo un tiroteo. Vos lees eso camino a la página de chistes y te imaginás que judíos contra musulmanes se la dieron duro y parejo. Ni te molestás en entrar a leer y decís “que se maten entre ellos”.
Pero lo cierto es que un tipo se puso a disparar contra un colegio judío. Nadie le disparó a él, no fue un tiroteo, fue un atentado, fue un asesinato de 4 personas, tres de las cuales son chicos de primaria.
Qué vergüenza da clarín. Y lo más triste es que a nadie le importa un carajo.

Se Van… A la Mierda!

Según el diario Ynet, en su versión digital, cuando Ajmedinejad(?) empezó su discurso frente al consejo de seguridad de la ONU, y culpó a occidente de todos los males y guerras habidas y por haber, “decenas de representantes abandonaron EL MUNDO!”*

¿No será demasiado, muchachos?

*para los que no saben hebreo: hay tres haches en este bendito idioma. Si ponés con la que corresponde, Ulam significa “salón”. Pero como lo escribió el diario, es “Mundo”. Bueno, obvio que explicado no tiene gracia.