Un Chiste

La izquierda argentina.

Bueno, por si no se entendió el chiste, lo explico.

Ayer se manifestaron frente a la embajada de Israel.

La misma izquierda defensora de los derechos de la gente(?) que impidió que la comunidad judía se manifestase enfrente de la embajada de Irán con amenazas violentas y presencia física en el lugar de la manifestación.

Pero el chiste no termina ahí, porque cuando vi las imagenes de la manifestación de ayer, me acordé del blog: esa gente que defiende vaya uno a saber qué ideología (no me voy a extender sobre el tema) va en forma anónima a todos lados. No solamente deja comentarios anónimos en los blogs o con nombres falsos o sobrenombres inubicables, sino que va con la cara tapada a las manifestaciones. Como si le diera vergüenza pensar como piensa.

Claro que no es para menos. Yo si pensase(?) como ellos, también me taparía la cara.

A diferencia de ellos, los que defendemos esta posición, no solo damos la cara sino que también el nombre y apellido. Toda una diferencia.

Y todavía sigo esperando un blog en el que se defienda la causa Hezbolla. (crii crii criii)

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Un Artículo Diferente

Este artículo anda circulando por la red.

No pude encontrar muchos datos que verifiquen o ratifiquen su veracidad. Y si dudo es por la confusa situación de ver una agencia de noticas con el nombre de Metula, que es también una ciudad de Israel. Siendo que hay un Kfar Qana en el Líbano -que el imbécil de Galeano confundió en su artículo con el Kfar Qana de Israel (en donde se dice que Jesús blah blah etc)- es posible que exista un simil en suelo libanés.

En definitiva: supuestamente es un periodista libanés que cuenta otra visión del conflicto entre Israel y su país. Es tan alejada de las versiones de sus compatriotas (¡e incluso del argentino medio!) y tan cercana a lo que yo cuento en algunos puntos que eso es lo que me hace dudar de su veracidad.  No creo que en Líbano un periodista pueda hablar libremente de esa manera y salir a comprar un yogur sin temor a que lo maten.

Pero bueno, para que lo juzguen.

Versión original en francés

Traducción al Inglés 

La Guerra de Las Palabras 2

Como lo decía el otro día. Las palabras van y vienen ahora que las balas cesaron. En declaraciones ayer, Olmert dijo:

… se refirió en forma burlona respecto al líder de Hezbollah, el jeque Hassan Nasrallah, al afirmar que éste no sale jamás del búnker donde está escondido y, por lo tanto, esa no es la postura de alguien que ganó una guerra.

“Mientras yo circulo abiertamente en el norte (de Israel), Nasrallah debe todavía salir de su búnker. Uno que no sale de su búnker no es una persona que cree haber ganado”, ironizó Olmert durante la visita a Tiberíades.

Mientras tanto, Kofi Anan, número uno de la ONU viene a la zona en lo que -esperamos- se asu última visita como representante de la organicazión más renombrada y a la vez inútil del mundo moderno. En 4 meses termina su mandato. Votamos espiritualmente por Bill Clinton para el puesto.

¿Se Quedará?

En algún post no muy viejo (¿o fue en los comments?) dije que en Israel cada primer ministro que toma decisiones críticas, se va a casa antes de tiempo. Así le fue a Barak (salió del Líbano en Mayo de 2000 en forma unilateral y ¡casi firma la paz con Arafat!). Así le fue a Beguin (empezó al guerra del Líbano en 1982). También tuvo que irse Netanyahu a pesar de no haber algo que -en mi opinión- entre en las enciclopedias de historia. Sharon tuvo que llamar a elecciones anticipadas para renovar el mandato del pueblo porque su gobierno se veía débil (aunque en este caso, ganó).

Lo que quiero decir es que en los países en los que la democracia no funciona en su máximo esplendor, los gobernantes se atornillan a la silla piden o se asignan reelecciones y hasta que no los sacan en la funda de madera, se quedan pase lo que pase (Arafat, Assad, Fidel, Saddam, el Rey Husseim, Mubarak, Nasser, -MENDEZ!- … y siguen las firmas). En cambio en Israel, hasta cuando al gobernante le quedan dudas de su apoyo popular llama a elecciones para revalidarlo.

La duda que me queda a mí -a pesar de haber anticipado que sin importar el resultado de esta guerra, Olmert se iría a casa antes de tiempo- es si Ehud Olmert tendrá que renunciar. Si bien se escuchan muchísimas críticas al ejército, al gobierno (tanto al primer ministro como al ministro de defensa AMIR PERETZ y al número uno del ejército Dan Halutz), no se escucha todavía hablar de elecciones.

Ayer se establecieron 3 comisiones investigadoras y un veedor (todos israelíes) para una revisión interna de las conclusiones de la guerra. Qué estuvo bien, qué estuvo mal, etc.

Mientras tanto esperamos ver el informe de Hezbollah y sus conclusiones.

La Guerra de las Palabras

Ya deben haber leído que Nasrallah (el líder del “tan valeroso Hezbollah” que se escondió en un bunker durante toda la guerra, líder de un partido que dice ser de acción social pero tiene ejército propio a espaldas del gobierno(?) Libanés, etc etc declaró ayer:

“Si hubiéramos sabido que el secuestro de los soldados nos llevaría a esto, definitivamente no lo habríamos hecho”

(también acá)

Como este no es un blog de noticias, charlemos un poco sobre lo que dijo.

Entendamos que ahora Nasrallah quiere apoderarse del Líbano para convertir a un país (que supo ser el más avanzado de Medio Oriente) en un eslabón más del eje anti-israelí que forman Siria e Irán junto con los Palestinos. Por eso ahora reparte cifras millonarias de dólares instantáneas y en efectivo a los damnificados por la guerra que él provocó, y por eso ahora se lamenta en público (a modo de disculpa con el pueblo libanés) por las “molestias ocasionadas”.

Faltaba que cuelgue un cartelito en el sur del Líbano que diga “sepa disculpar que lo usemos de escudo humano, estamos trabajando para un futuro mejor, sin judíos”.

Y el mundo sigue transmitiendo las noticias como si no entendiera nada y no quisiese hacer las preguntas del caso. Como si no fuese un detalle importante que un grupo guerrillero y terrorista empieza una guerra por su cuenta contra un país limítrofe y recién cuando todos se despiertan, llegan a la brillante idea(?) de llamar al ejército local para que interceda en la zona, cuando eso es lo que tendría que haber ocurrido desde el minuto 1 de la guerra, de ser El Líbano un país normal y soberano de verdad.

Como decía ayer, si Nasrallah y el mundo árabe declaran haber ganado la guerra orgullosos… ¿entonces de qué se arrepienten ahora de haberla empezado? Haberle ganado una guerra a Israel por primera vez es como hacerle un gol al Pato Fillol de chilena. No te vas a echar atrás ahora, ¿no?

Pensemos un rato en este cambio de declaraciones. Quizás nos estén diciendo, pasada la euforia de mentirle a su gente (“¡estamos ganando! ¡seguimos ganando!”), que se dan cuenta de que El Líbano no es Irán, después de todo. Que su población tiene una demografía BIEN DISTINTA al resto de los  países de la zona. Y que quizás, la gente ya está harta de ver pasar ejércitos por el sur de su país sin que les pregunten qué opinan (primero los palestinos, después Israel, después el Ejército del Sur del Líbano, después Siria, después Hezbolláh, ahora la ONU…).

Ahora estamos en la carrera de ver quién escribe la historia, para que dentro de unos años se cuente una versión que les convenga. Veremos quién gana esta guerra de palabras.

Vencedores Vencidos

(muy a mi pesar veo que estoy usando títulos de canciones para los posts, creo que debe ser un efecto de la edad).

Me da risa (?) ver como de ambos bandos tratan de justificar que ganaron la guerra. Tanto el mundo árabe, que se desespera por quitarle el invicto al ejército israelí, como los generales israelíes para salvar el pellejo.

En mi opinión, es bueno que hezbollá, siria, irán y todo el antisemita que se quiera plegar piensen que la guerra la ganaron ellos. Eso les saca un peso de encima, y por ahí los hace relajarse y pensar en construir sus países en lugar de destruir otros.

Desde el lado israelí, quedó demostrado que cuando quiere entrar, entra. Y que si alguien tira un cohete a territorio israelí, es como una invitación a que les llenen el living de barro. E Israel lo hizo.

Claro que en el fragor de defenderse de un ataque, uno a veces pierde la calma y dice “reventemos Beirut”. Pero Israel no usa ni la mitad de su armamento porque el mundo mira. Habrá quienes digan “igual dicen que sos un genocida, entonces al menos terminemos con esta amenaza y a la mierda con todo”. Por suerte, en Israel los que dicen esas cosas no son los que deciden como en Irán, Siria y Hezbolláh, sino que están vendiendo fiambre en el mercadito de la vuelta.

Lo positivo de todo lo negativo que tiene esta guerra es que a pesar de tratar de venderle al mundo que la guerra es contra Hezbolláh y no contra el Líbano, Israel no se comió el buzón y lo primero que hizo fue aislar a la capital Libanesa.

Somos ingenuos, pero no tanto.