No Hay Falafel Que Les Venga Bien

En los blogs pro-palestinos me bloquean los comentarios cuando intento dialogar de verdad, exponiendo mi punto de vista. Lo hago no para convencer a nadie sino porque estoy completamente convencido que, como en la vida misma, nada es blanco o negro. Y si yo veo las cosas de determinada manera, solo escuchando al que las ve completamente al revés, podré entender qué tan gris es la verdad, que está en un lugar en el medio. Más para allá, más para acá. Pero al menos entenderé la otra posición de manera más cabal. Yo no tengo problema en reconocer errores en el lado israelí. De hecho lo hago todo el tiempo. Pero no he visto ni un blog que haga autocritica palestina. Si lo hay, por favor tiren un link.

Claro que cuando dejo un comentario en esos blogs, (que tienen el sistema de aprobar los comentarios antes de que se vean públicamente -eso en mi blog no existe y es una prueba más de lo democrático que es este blog-) no me lo aprueban o directamente bloquean mi usuario para que no pueda comentar.

Volviendo al conflicto de Gaza de este verano que se termina en estos días, ya todos se olvidaron de lo que pasó y empiezan a pensar en el Mundial, en la Libertadores, o en la muerte de Cerati. Ah como… ya se olvidaron y ahora piensan en la muerte de Cafiero? Ni morirse sirve. Los muertos pasan de largo. En fin… decía, que volviendo al conflicto, ahora a Gaza le queda afrontar los desastres que quedaron en la franja, como consecuencia de la guerra que allí se llevó a cabo.

Los miles de muertos y la destrucción de infraestructuras. Ellos sabrán si esas muertes les valieron lo que consiguieron a cambio. Yo se que a Israel nada de eso (ni las 71 muertes de su lado ni las muertes que infringió) le sirvieron de nada. Si hubiese querido que le sirva, tendría que haber hecho todo lo que hizo en una semana en vez de en dos meses. Para que el mensaje sea: por la fuerza, conmigo, no. Vení a sentarte a negociar. Ofreceme garantías y hablamos. Pero por la fuerza no. Casi como intento hacer con mi ex- esposa. Pero ninguno de los dos entiende y así estamos. Lamentablemente.

No hay falafel que les venga bien. Estuve fino, ¿no? Es que los palestinos pidieron dinero para reconstruir la Franja. Pidieron 4 mil millones de dólares. Menuda cifra. Recibieron 5400. Mucho más de lo que pidieron. Seguro que con lo que les sobra van a poder reconstruir los túneles. O quién sabe si para la próxima guerra estarán ya construyendo drones o algo más cool.

Y lo más interesante, y una constante en la blogósfera palestina, como decía antes, es la falta de honestidad consigo mismo. Cuando TODO lo que pasa es culpa del “enemigo sionista”, entonces es porque no te hacés cargo de nada.

Fijate este print de un sitio llamado “electronic Intifada” que fue traducido y republicado cientos de veces más. Dicen que a pesar de haber llegado esa ayuda, el VERDADERO beneficiario de esa plata es Israel. O sea… macho, media pila. Si no querés beneficiar a Israel, entonces ¿por qué no le decís a la comunidad europea y a EEUU que no manden nada? Deciles “no, no quiwero que se beneficie Israel, no manden plata!” Quiero verlo. Ya me da risa, es casi incomentable, pero cuando pensé en la frase “no hay falafel que les venga bien”, no me puse resistir a la idea de escribirla. Sepan ustedes disculpar. Pueden seguir con sus vidas normalmente. Entremos a la página de Crónica que me parece que se murió Tina Turner. Y dale que va…

 

beneficiario Gaza

Like a Estado Islámico

En este último conflicto, buscando un diario argentino que no me de asco mintiendo o reportando solamente los cohetes de respuesta israelí, encontré Infobae. Creo que lo que antes era una bazofia de Hadad, ahora lo compraron otros tipos (si no me equivoco, judíos) y eso explica, claro, su tendencia un poco más neutral, anque si se quiere, casi a mí me da un poco de cosita, porque parecemos las carmelitas descalzas y no lo somos.

Anyway, para aquellos que buscan un diario que no de ganas de vomitar, es una buena opción porque no tiene en la tapa el baila del caño o ninguna de esas pelotudeces. Es más bien de perfil internacional.

A lo que nos reune en este post. Hace 27 años en Argentina pegó muchísimo un tema llamado Tarzan Boy de una banda ignota llamada Baltimora. Acá en Israel, en Bulgaria y en Grecia, ni se conoció. No pegó.

Esos fenómenos hoy ya no existen. El mundo es un lugar pequeño y los virus se expanden con la velocidad… de un virus. Si mi hermana vio un video de un gatito que salta a la pileta en un hotel, también lo vieron en Alaska, y en Finlandia. Todos.

El Estado Islámico, la organización terrorista más sanguinaria que yo recuerde, que practica la guerra santa al pie de la letra (lease: matar a quien no sea musulmán) se puso de moda. ¡Cagamos! Y por alguna razón que todavía desconozco, hay ciertas cosas que prende y otras qu eno. De saberlo, habría vendido todas mis novelas como pan caliente. Y el Estado Islámico (que al principio pensé que tenían un nombre malísimo, pero ahora me doy cuenta de lo peligrosamente bueno que es) pegó un hit veraniego.

Todos los días aparecen más gente de diferentes países haciendo eco a sus proclamas. Es cierto que en algún momento los cabeza de termo saltaban por Chavez porque era la forma de oponerse a EEUU como sea, aun sin entender si estaban de acuerdo con Chavez o no. Y ahora esta es la forma de oponerse no solo a EEUU sino también a Israel. Buenísimo. Dos al precio de uno.

El mundo, una vez más, no hace nada. Lo vengo reclamando hace rato. Tuvimos inquisición, tuvimos nazismo. Vamos a tener Estado Islámico? Ya no se trata de un pronóstico arriesgado que josi aventura. Esto ya es real. Los kías están decapitando gente. ¿Vos entendés lo que te estoy diciendo? ¿vos te das cuenta de lo que estamos hablando? No mataron a piedrazos a una mujer por mostrar la pierna. No. DECAPITARON CIENTOS DE PERSONAS.

Y el mundo entero, no hace un carajo.

Si esperaban un remate mejor, lamento decepcionarlos. Creo que este mundo se está yendo al carajo a un ritmo mucho más acelerado que lo que venimos viendo en las últimas décadas. Y ese carajo, no tiene vuelta atrás. El mundo va a cambiar definitivamente una vez que lleguemos al carajo. Ya veremos en dónde nos encuentra a cada uno cuando eso pase.

 

Con Esta Si, Con Esta No

Como vengo reclamando en este blog desde el año del pedo, el mundo mira lo que se le canta.

Lo interesante es que a veces cuando querés comparar dos sucesos te dicen “era otra época, qué querés!”. Bueno, ahora no es otra época. En Irak, el grupo “Daash” (en Inglés ISIS, en castellano Estado Islámico), que es una agrupación terrorista desprendida de Al Qaeda, se autorpoclamó Califato y no reconoce la autoridad de nadie. (Les suena? es lo que hizo Hamás, desconociendo al primer ministro palestino Abu Mazen). No contentos con esto, los de Daash salieron a conquistar tierras matando a todo aquel cristiano que no se convirtiese al Islam. Claro, te suena a la Inquisición. Y no es casualidad. Hay religiones que aún no evolucionaron.

Estados Unidos, ni lerdo ni perezoso, ya está bombardeando.

Lo que pasa en esa zona en este momento es tremendo. La gente, decenas de miles, escapó del terror de estos asesinos fanáticos, y están muriendo de hambre y sed. No son gente de guerra ni tienen “su propio bando”. Son víctimas 100%. Entonces viene EEUU y bombardea. Y dice que si hay que seguir, va a seguir.

¿Por qué no viene a Gaza? ¿Por qué el Mundo se mete en ciertos lugares y en otros no? ¿Por qué a nadie le importa la suerte de los Gazatíes?

Mientras tanto, en el mundo, una nueva hora comienza.

 

No me Llames Guerra

Cuando empezó este conflicto en Gaza, en los medios lo llamaban “operación en Gaza”. Después apareció el nombre “Tzuk Eitan”. Y cuando se puso medio heavy, en algunos medios ya ponían “Guerra en Gaza”

Claro, la guerra de los seis días, justamente duró 6 días y fue guerra con todas las letras. ¿Cómo vas a llamar “operativo”, “ofensiva” o algo menos que guerra a un conflicto con miles de heridos y muertos que dura más de 3 semanas? ¡Tenés que llamarlo Guerra! Y debería quedar en la historia en la linea de Independencia, Sinai, 6 Días, Yom Kipur, Líbano, Líbano2 y Gaza. Sí señor. Pero no.

Si te preguntan qué es la guerra, decís que hay dos tipos: el primero muestra dos bandos se dan con lo mejor que tienen con el objetivo de conquistar un territorio. Así fue la Segunda Guerra Mundial, así fue la guerra de Malvinas. El segundo tipo de guerra es más bien de odio en la que que dos bandos hacen lo imposible para eliminar al enemigo. Matarlos a todos si se puede. Pero lo que tienen en común los dos tipos de guerras es que los bandos ponen lo mejor que tienen. ¿Para qué dar ventajas?

Vayamos una vez más al fútbol como analogía: si Argentina juega un partido con Alemania (¿sabían que en septiembre vuelven a enfrentarse?) y pone a Di María y a Messi en el banco… ¿cómo se llama ese partido? ¡Amistoso! Y en Gaza es lo mismo.

Te imaginás a dónde voy con esto, ¿no? Israel no busca conquistar la Franja de Gaza. Tampoco busca exterminar a los palestinos (ojalá hubiese bajado un par de cabecillas del Hamás, si no fuesen tan cagones de estar en los bunkers) y tampoco pone lo mejor que tiene. Porque me imagino que no hay un solo tipo en este mundo que cree que Israel usó todo su poderío militar. Si Israel llega a poner a Messi y Di María en la cancha, hoy tenés que juntar Gaza con cucharita, eso es obvio.

Israel salió a defenderse. A defender a sus habitantes, como todo ejército que se precie. Para eso está. Sabe que pelea en desigualdad de condiciones, como pelear con un nene chiquito: le pelea con una mano atada. No puede darle con todo porque pertenece a la mitad civilizada del mundo. Porque el mundo mira y condena a los que pelean en desigualdad de condiciones, aunque se defiendan, aunque tengan razón (“¿cómo le vas a pegar a un nene, animal!”). Aun así, mientras se defiende de lanza misiles asesinos, lo acusan de genocida.

Esto no fue una guerra señores. Esto fue un amistoso en el que se subió de tono. Como esos amistosos barriales en el que uno de cada equipo se trenzan en una pelota peleada y se agarran a piñas porque en realidad lo que pasa es que uno le robó la novia al otro. Pero no pasa de ahí.

Siempre dije que el día que haya una Guerra de verdad, este conflicto se acaba. Por un lado uno quiere que el conflicto se acabe, pero cuando pensás en lo que pasaría en una guerra de verdad, te da escalofrío. Mientras tanto, llamemos a las cosas por su nombre. Esto fue un amistoso entre Gaza y Tzahal. El resultado: perdieron los dos.

 

Hablar por Hablar

Entrar a facebook es como ir a comprar un smartphone en China. Todo lo que ves se parece, pero no sabés qué es cierto y qué es trucho. Hay demasiada información, links, fotos y no siempre son ciertas, de un lado y de otro.

Ayer me mostraban un video de cómo encontraban debajo de la pileta de la cocina de una casa en Gaza la entrada a un túnel. Y le dije a mi amigo: ese video es de 2012, es viejo; me acuerdo de haberlo visto. Del otro lado muestran fotos de cuerpos mutilados que son en realidad de Siria. La gente se esfuerza en tratar de convencer al espectador de quién es más terrible y qué bando hace más daño.

Yo sigo diciendo lo mismo: los números no son lo importante. Si hamás tiró 3000 cohetes y no hubo miles de muertos en Israel fue solo gracias a la tecnología. Entonces los números dicen “2000 muertos palestinos, 56 soldados y 3 civiles israelíes”. Y eso no dice nada. Porque lo que importa es que Hamás tira indiscriminadamente sobre las ciudades israelíes llenas de civiles. No se toma la molestia siquiera de disfrazar sus ataques diciendo “intentamos tirar contra una base militar”. No. Sus intenciones son asesinar. Y las de Israel son las de detener el terror.

Todos los días durante los 17 años que llevo en Israel me toca almorzar con compañeros de trabajo. Todos, sin excepción fueron soldados y participaron, según sus edades, en diferentes guerras u operativos del ejército. No son tipos que salen en los diarios con un cassette a contar lo que les dicen que tienen que contar. Son amigos míos que me cuentan la posta. Me dicen “josi, esto es así así y así. Aquello es asá, asá y asá”. Del otro lado, los que elevan sus voces defendiendo al pueblo palestino, no tienen ese privilegio de acceso a información legítima. No conozco a UNO SOLO que tenga un amigo en Hamás que le cuente la posta. Hablan por boca de ganso y cuentan historias de manual.

La franja de Gaza tiene un presidente de chiste, que no tiene ningún poder de decisión sobre lo que está pasando en este momento. Los que mandan son los grupos militares. Y mirá qué delicado que soy que no digo terroristas para que no entren en el debate semántico. El ejército de Hamás es el que manda en las calles. Como cuando en Argentina el ejército le tocaba bocina a Isabel de Perón y dominaban las calles con el terror de sus armas. La gente común, el tipo que va a laburar, no puede oponerse a que le construyan un túnel en el jardín de su casa porque los tipos vienen armados hasta los dientes y le dicen “vos seguí tu vida que nosotros hacemos un túnel”. Sobre esto no hay discusión. Entrá a google earth y mirá de dónde salen los túneles. El pueblo palestino de Gaza, que no me cabe duda que en su enorme mayoría no mienten cuando las cámaras les preguntan qué quieren y dicen “lo único que queremos es que nos dejen vivir una vida normal, en paz”. Y se lo dicen al ejército de Israel porque si alguno osa decirle a Hamás que los dejen vivir en paz, al día siguiente ese tipo está enterrado en una zanja. Así funcionan los ejércitos terroristas. Tienen a su propio pueblo de rehén y la pobre gente no tiene opción.

Yo puedo decir que las normas que tienen en el ejército de Israel no las tiene ningún ejército del mundo. Todos mis conocidos me cuentan hechos de primera mano en las que vos ves que si un terrorista te va a tirar una granada, le podés disparar; pero si la granada ya está en el aire, no podés dispararle porque el daño ya está hecho y en ese momento no representa un peligro. Cada disparo de cañón está autorizado por radio mediante veirficaciones. Nadie sale a cortar clavos al tun tun.

El mundo, puede decir lo que quiera. No se olviden que los medios tienen que vender y los titulares siempre son el gancho para vender. La Nación hoy decía “se rompió la tregua”. ¿Se rompió? qué pasó? Se cayó de una mesa al piso y se rompió? Los muy hijos de puta no se toman la “molestia” de aclarar que se rompió porque Hamás mató a dos soldados y secuestró a un tercero.

Seis veces Hamás violó el cese de fuego y esto lo pueden verificar porque la mismísima ONU que nunca ahorra en condenar los actos de Israel, la misma ONU lo confirma en sus comunicados.

Este desastre no tiene final feliz y ni siquiera tiene final, hasta que el mundo se ponga la pija y haga lo que tiene que hacer: desarmar a Hamás como lo hizo con los japoneses y alemanes después de la segunda guerra mundial. Solo allí se podrá soñar con empezar a construir un país. A los japoneses les hicieron un enorme favor y hoy son potencia tencológica. Quien te dice que la Franja de Gaza el día de mañana, si el mundo de verdad se preocupase por ellos, pueda ser el próximo Sillicon Valley.

 

¿Por qué no te buscás uno de tu tamaño?

Eso le decían en el barrio a un grandulón que fajaba a un pibe 5 años y 50 cm más chico.

Claro que si el pibito tenía un hermano más grande que el grandulón, este no iba a ser tan boludo de hacerse el vivo con el gurrumín. El grandote va a elegir a un petiso con hermanas. Alguien que no tenga a quien recurrir.

Viajemos a Gaza ahora. Hamás cada dos años (más o menos) va y pechea al grandulón de enfrente, Israel. El mundo mira a Israel y le dice “¿cómo le vas a pegar? ¿no te das cuenta de que es un pibe?” Y claro, el pibe va creciendo y cada vez hace más daño y el mundo lentamente deja de preguntarle a Israel porque ya va entendiendo que hay razones de sobra para darle un coscorrón a ese pendejo del orto.

Lo llamativo es la actitud de Hamás: es un pendejo que SIEMPRE sale perdiendo. La cantidad de muertos de un lado y otro es escandalosamente desfavorable a los palestinos. Sobre eso no hay duda. En Israel se usa la tecnología para defender y por eso, solo mueren decenas de soldados que van al frente y no miles de civiles como en Gaza. Hamás no tiene hermanos mayores. Todos se llenan la boca pero NINGUN país ha mandado JAMAS un barco o algo para apoyar, como ha ocurrido en mucho otros conflictos internacionales. Ningún vecino salta por él. No Egipto, No Jordania, No Siria, No Líbano. Y el pendejo es tan pendejo del orto, que nomás para romper las bolas sigue armando gresca donde sabe que va a terminar cobrando.

Suena muy pelotudo, ¿no? A no ser que sea un pendejo bardero al que lo mandan los más grandes para que vaya a joder al vecino porque ellos no tiene los huevos de hacerlo. Y el otro, que siempre está listo para meterse en algún kilombo, va, jode, cobra y vuelve maltrecho. Esa podría ser una explicación (un tanto vieja, lo reconozco) que justifique la estrategia de Hamás. Lo manda el mundo árabe para romperle las pelotas a Israel y hacerlo quedar mal ante los ojos del mundo.

Sin embargo, ese pendejo del orto, después de tantos años… ¿no debería haber crecido? ¿no debería haber empezado hace rato a preocuparse por sus propios intereses y empezar a tener una vida más pacífica? Digo, no se…

Me entristece tener un vecino que me odia, pero mucho más me entristece saber que son muy pelotudos como para razonar lo que les conviene más, porque eso me garantiza que el conflicto va a ser mucho más difícil de solucionar. Hasta que un buen día, lo caguen tanto a patadas que no se pueda levantar. Y ahí seguro van a venir los padres todos ofendidos pidiendo explicaciones. Y yo les voy a dar de leer este post.

El Muro y Los Túneles

Para todos aquellos que gastaron saliva y teclado en defenestrar a Israel por el muro que construyó para separar a la Franja de Gaza del territorio israelí, la realidad les contesta claramente.

Los túneles que construyeron los palestinos de la Franja de Gaza con el objetivo de perpetrar asesinatos y atentados en territorio israelí, no hacen más que confirmar la necesidad (la lamentable necesidad) del muro que separa ambas tierras.

Todos aquellos que decían “los pobres palestinos que lo único que quieren es cruzar al territorio israelí en busca de un trabajo digno para poder darle de comer a sus familias” pueden ir buscando otro nombre y abrirse una cuenta nueva en Facebook, porque la cara se les tiene que caer de vergüenza.

Los túneles no solo no los construyeron para pasar a buscar trabajo(!) sino que con la plata y el tiempo que gastaron en hacerlos, podrían haber vivido estos 7 años sin trabajar. Es así, como lo leés.

El muro (que no es el único en el mundo, ya lo hemos mostrado en este blog) es necesario porque del otro lado hay gente que no solo no quiere a los israelíes sino que los quiere ver muertos. No solo no quiere una tierra para construir un país sino que quiere destruir al país vecino. En 2005, con la retirada israelí recibieron campos cultivados en Gush Katif de los cuales venían frutas de una calidad impresionante y se vendían en todo el país. Ahora en esos campos se establecen bases de lanzamiento de misiles. Sin necesidad. Atrayendo la muerte y la destrucción a su pueblo. Los números lo prueban claramente.

El muro, visto y considerando los túneles, es tan triste como necesario. Y ahora díganle al pelotudo de Roger Waters que lo venga a firmar, pero que traiga casco, por las dudas.